Feria mayor
Las
Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana
ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al
reemprender la actividad habitual. Se celebrarán, al menos, el día 5 de octubre
(o el día 6, cuando el día 5 sea domingo), y, siempre que sea posible, es
aconsejable celebrarlas también otros dos días de la misma semana.
Misa para cuando las Témporas se celebran sólo el
día 5 de octubre
Cuando
la celebración de las Témporas se limita a un solo día, se elegirán, de entre
las diversas misas que se proponen para los tres días, aquellos formularios que
abarquen los tres aspectos de esta celebración, es decir, la acción de gracias,
la petición y
Cantemos y salmodiemos
para nuestro Dios; démosle gracias por todos sus beneficios en nombre de
Jesucristo, nuestro Señor.
[Misa]
Oración Colecta
Señor Dios, Padre lleno de amor, que diste a
nuestros padres de Israel una tierra buena y fértil, para que en ella
encontraran descanso y bienestar, y con el mismo amor nos das a nosotros fuerza
para dominar la creación y sacar de ella nuestro progreso y nuestro sustento; al
darte gracias por todas tus maravillas, te pedimos que tu luz nos haga
descubrir siempre que has sido tú, y no nuestro poder, quien nos ha dado fuerza
para crear las riquezas de la tierra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
[Misa]
Primera Lectura
Lectura del libro del Deuteronomio 8, 7-18
Pues Yahveh tu Dios te conduce a una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, tierra de trigo y de cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares, de aceite y de miel, tierra donde el pan que comas no te será racionado y donde no carecerás de nada; tierra donde las piedras tienen hierro y de cuyas montañas extraerás el bronce. Comerás hasta hartarte, y bendecirás a Yahveh tu Dios en esa tierra buena que te ha dado. Guárdate de olvidar a Yahveh tu Dios descuidando los mandamientos, normas y preceptos que yo te prescribo hoy; no sea que cuando comas y quedes harto, cuando construyas hermosas casas y vivas en ellas, cuando se multipliquen tus vacadas y tus ovejas, cuando tengas plata y oro en abundancia y se acrecienten todos tus bienes, tu corazón se engría y olvides a Yahveh tu Dios que te sacó del país de Egipto, de la casa de servidumbre; que te ha conducido a través de ese desierto grande y terrible entre serpientes abrasadoras y escorpiones: que en un lugar de sed, sin agua, hizo brotar para ti agua de la roca más dura; que te alimentó en el desierto con el maná, que no habían conocido tus padres, a fin de humillarte y ponerte a prueba para después hacerte feliz. No digas en tu corazón: «Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han creado esta prosperidad», sino acuérdate de Yahveh tu Dios, que es el que te da la fuerza para crear la prosperidad, cumpliendo así la alianza que bajo juramento prometió a tus padres, como lo hace hoy.
Salmo Responsorial. 1 Crónicas 29.
Tú eres Señor del universo.
Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel, por los siglos de los siglos.
Tú eres Señor del universo.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor, la majestad, porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra.
Tú eres Señor del universo.
Tú eres rey y soberano de todo. De ti viene la riqueza y la gloria.
Tú eres Señor del universo.
Tú eres Señor del universo, en tu mano está el poder y la fuerza, tú engrandeces y confortas a todos.
Tú eres Señor del universo.
Segunda lectura. Lectura de la segunda carta del apóstol san
Pablo a los Corintios 5, 17-21
Por tanto, si alguno
está en Cristo, es una nueva criatura; lo viejo pasó; he aquí que ha llegado lo
nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo
y nos confirió
Aclamación antes del Evangelio
Está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.
Aleluya.
Evangelio. San Mateo 7, 7-11
Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y todo el que busca, encuentra; y al que llama se le abrirá. O ¿quién hay entre vosotros, al que si su hijo pide un pan le da una piedra?¿O si le pide un pez le da una culebra? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los Cielos dará cosas buenas a quienes le pidan?
Te ofrecemos Señor, este sacrificio de alabanza en acción de gracias por los dones que nos has concedido; ayúdanos a reconocer que es dádiva tuya lo que hemos recibido sin merecerlo. Por Jesucristo nuestro Señor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro. A quién alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar
Coronarás el año con tus bienes, Señor, y serás la esperanza del confín
de la tierra.
Señor, tú que nos has reunido en torno a esta mesa donde construyes tu familia en la unidad y el amor, danos tu fuerza par que, con nuestro esfuerzo, cooperemos a la construcción de a ciudad terrena y trabajemos sin cesar por la llegada de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.